En su desesperada búsqueda de campos de inversión rentables, la clase capitalista, especialmente la oligarquía financiera, ha presidido un crecimiento explosivo de gastos improductivos que hoy amenaza con socavar los mismos fundamentos del capitalismo. A medida que más y más plusvalía se desvía hacia actividades improductivas, la cuestión del trabajo «productivo» e «improductivo» ha resurgido una vez más como un factor que contribuye y refleja el actual declive terminal del capitalismo mundial.

A pesar de la igualdad formal ante la ley, todavía estamos lejos de haber alcanzado la igualdad en la práctica. Esta situación provoca la radicalización de muchas personas jóvenes y trabajadoras, que se suman cada vez más a la lucha contra la opresión de la mujer. Sin embargo, para que esta lucha tenga éxito, debemos contar con las ideas y los métodos correctos. En el presente texto, contrastamos la política de identidad con las ideas marxistas para demostrar que estas últimas nos ofrecen mejores métodos para lograr la emancipación genuina de la mujer.

La derecha encara las elecciones madrileñas del 4 de mayo con una campaña sucia contra la izquierda, bajo la consigna demagógica y mentirosa de “Comunismo o Libertad”. Y esto lo proclaman desvergonzadamente quienes hunden sus raíces en la dictadura franquista, que basó su dominación en el asesinato, encarcelamiento, torturas y exilio de obreros y activistas de izquierdas, que durante 40 años lucharon por las libertades democráticas en nuestro país.