Alan Woods se dirige a los trabajadores brasileños

Spanish translation of Alan Woods addresses Brazilian workers (December 8, 2006) Image El miércoles 6 de diciembre, 200 delegados y enlaces sindicales de CIPLA y otras fábricas de Joinville, asistieron a una reunión en la fábrica CIPLA, donde Alan Woods habló sobre el tema del control obrero y la lucha por el socialismo. Había mucho interés entre los trabajadores que eran una mezcla de jóvenes y veteranos, hombres y mujeres.

En su intervención Alan explicó cómo todas las perspectivas de los capitalistas tras la caída de la Unión Soviética habían colapsado, dejando un mundo asolado por la guerra, el desempleo, la pobreza, el terrorismo, la inestabilidad y la opresión. Señaló el enorme crecimiento de la explotación y la concentración de capital, el intolerable y cada vez mayor abismo entre los ricos y los pobres en todos los países. Image
Explicó que en todos los países el porcentaje del ingreso nacional representado por el Capital (beneficios) ha alcanzado niveles récord, y que la parte de la clase obrera (Salarios) había caído ha niveles históricamente bajos. Este era el verdadero "secreto" del boom actual. "Este es un boom a costa de la clase obrera".


Continuó señalando que en EEUU, los trabajadores están produciendo un tercio más que hace diez años, pero que los salarios apenas han aumentado y según algunos cálculos en realidad habían caído. Al mismo tiempo señaló que el aumento obsceno de la riqueza en un extremo, el huracán Katrina reveló la existencia de una subclase de millones de personas viviendo en unas condiciones propias del tercer mundo pero en el país más rico del mundo.
Dio algunas cifras asombrosas sobre el aumento de la riqueza de los empresarios en EEUU. En 1970 la compensación media anual para los 100 primeros ejecutivos de EEUU fue de 1,3 millones de dólares, 39 veces más que el salario medio de un trabajador. En 2000, la cifra equivalente fue de 37,5 millones de dólares, 1.000 veces el salario medio.
A escala global, la situación es aún mucho peor. Según las cifras de las Naciones Unidas, 1.200 millones de personas viven por debajo del umbral de pobreza, con menos de dos dólares diarios. De éstas, ocho millones de hombres, mujeres y niños mueren cada año porque no tienen suficientes recursos para vivir.

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"Lo peor es que todo esto es innecesario", dijo Alan. "Los descubrimientos de la ciencia y la tecnología modernas son más que suficientes para resolver todos los problemas de la humanidad, sólo con que estuvieran al servicio de un sistema económico racional. No hay necesidad de que nadie muera de hambre cuando a los campesinos en Europa y EEUU se les pagan enormes subsidios para que dejen de producir comida. El problema no es la falta de recursos, el problema es que las fuerzas productivas están gestionadas para el beneficio de unos pocos, no para las necesidades de la mayoría".
Alan después expuso la concentración sin precedentes de capital a escala mundial. "Sólo hace falta tomar este año. En el primer trimestre en EEUU las fusiones y adquisiciones alcanzaron un valor total de 10.000 millones de dólares al día. En un período de 24 horas, 19-20 de noviembre, la cifra alcanzó los 75.000 millones de dólares. El total para el 2006 superará la cifra récord de 3,3 billones de dólares alcanzada en el año 2000".

"El conjunto del comercio mundial ahora está en manos de no más de 200 gigantescos monopolios, la mayoría localizados en EEUU. Este proceso de monopolización no significa un aumento de la actividad productiva. A menudo, los capitalistas de un monopolio adquieren otra empresa sólo para cerrarla. Creo que aquí en Brasil ha ocurrido con frecuencia. En realidad, un monopolio norteamericano ofreció una gran suma de dinero para comprar Interfiera (una fábrica ocupada vincula a CIPLA) sólo para cerrarla [Serge Goulart explica que los trabajadores consiguieron un acuerdo que estipulaba que la empresa norteamericana no podría cerrar la planta durante 15 años, con lo cual, la "generosa" oferta fue rápidamente retirada].
"Incluso cuando no cierran la fábrica después de una fusión, inevitablemente despiden a miles de trabajadores". Incluso peor, en la mayoría de los casos, los capitalitas recogen el dinero de estas fusiones mediante el crédito, gracias a los bajos tipos de interés del momento. Esto demuestra la naturaleza parasitaria de todo el procedimiento.
"Son como los caníbales devorándose entre sí. El destino de estos trabajadores, sus familias y comunidades es algo que les es completamente indiferente. Cierran fábricas como si se trataran de cajas de cerillas".

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Alan Woods y Serge Goulart
Después trató la cuestión del control obrero, Alan alabó el papel de CIPLA, a la que puso como modelo de cómo afrontar la amenaza de cierres de fábricas. Insistió particularmente en la importancia vital de la propuesta de reducir la jornada a 31 horas semanales sin reducción salarial. "¡Este es un ejemplo que deben seguir todos los trabajadores! Pero después advirtió: "No es posible que CIPLA triunfe aislada. No es posible crear una isla de socialismo en un mar de capitalismo. Para vencer, hay que sacar fuera la lucha de CIPLA, llevarla a cada fábrica, a cada sindicato, agrupación del PT, organizar una lucha por la nacionalización de la tierra, los bancos y las grandes industrias. Sobre esa base será posible organizar un plan socialista de producción bajo el control democrático y la administración de la clase obrera. Esa es la única salida para Brasil, para América Latina y el mundo".
La intervención de Alan, traducida por Serge Goulart, fue recibida con entusiasmo por los trabajadores que después de la reunión continuaron comentándola.