Oriente Medio

La guerra más larga en la historia de Estados Unidos ha terminado en una abyecta vergüenza y humillación para el imperialismo estadounidense. Veinte años después de la invasión de Afganistán, la fuerza militar más poderosa que el mundo haya conocido ha sido derrotada por completo a manos de una banda de primitivos fanáticos religiosos.

Las fuerzas talibanes se están apoderando de franjas de territorio en una ofensiva por todo el país, mientras las tropas estadounidenses se retiran de Afganistán. Se ha predicho que el régimen títere de Kabul, instalado por el imperialismo estadounidense y sus aliados, podría caer en un mes.

Afganistán se precipita hacia una nueva guerra civil tras la retirada de las fuerzas estadounidenses y aliadas tras dos décadas de sangrienta ocupación. La retirada de las tropas imperialistas, anunciada por Joe Biden, está prevista para el 31 de agosto de este año, aunque la mayoría de las fuerzas estadounidenses ya se han marchado o están en proceso de abandonar apresuradamente el país mientras los talibanes avanzan en muchas zonas.

El 18 de junio, la República Islámica del Irán celebró sus elecciones presidenciales, que se encontraron con un boicot generalizado por parte de las masas. La cifra oficial de participación fue del 48%, con el candidato del régimen, Raisi, ganando con el 61,9%, y los votos en blanco ocupando el segundo lugar con el 12,8%.

El pasado domingo, el parlamento israelí aprobó por una estrecha mayoría de 60 contra 59 votos un nuevo gobierno, poniendo fin a los 12 años de mandato del primer ministro Benjamin Netanyahu. Su gobierno se caracterizó por seguir políticas de derecha y la brutal opresión de los palestinos, basada en la posición personal de Netanyahu como el hombre fuerte de Israel.

Las elecciones parlamentarias del 12 de junio estaban destinadas a darle al régimen argelino cierto grado de legitimidad y poner fin a dos años de hirak (movimiento) revolucionario. En cambio, el llamamiento al boicot fue acatado de manera abrumadora, a pesar de una represión generalizada en el período previo a las urnas.

Tras once días de bombardeo despiadado sobre Gaza, Israel ha aceptado finalmente un alto el fuego. La población de Gaza pagará un alto precio durante muchos años por el ataque de Israel. Sin embargo, el movimiento palestino no se siente derrotado y en la sociedad israelí están apareciendo fisuras ¿Cuál es ahora la perspectiva?

Declaración de la Corriente Marxista Internacional – Lo siguiente es una declaración de la Corriente Marxista Internacional sobre la violencia israelí contra la Franja de Gaza de los últimos días, que continúa aumentando. Decimos: detener el bombardeo, terminar con la ocupación - ¡Trabajadores y jóvenes del mundo, movilicémonos y luchemos por una Palestina libre como parte de una federación socialista de Oriente Medio!

Como ya es costumbre, la reciente guerra de Karabaj es vista desde dos ángulos en Rusia: los liberales exaltan las virtudes de los generales turcos entrenados por la OTAN y los drones israelíes, mientras que los admiradores secretos y obvios de Putin nos dicen en Liva (medios rusos-ucranianos) que los revolucionarios (entre comillas o no) siempre pierden las guerras. No hay ni un gramo de verdad en esta dicotomía.

El 8 de noviembre, alrededor de la 1:30 a. m., hombres en dos jeeps, de los que suelen utilizar las agencias de seguridad para los secuestros, junto con tres autos de policía, secuestraron al camarada Amar Fayaz en Jamshoro, Sindh (Pakistán). Estaba sentado cerca de la puerta de la Universidad Médica Liaqat en Jamshoro cuando ocurrió este incidente.

El gobierno libanés ha dimitido bajo la presión de las masas. Este es un logro inspirador, pero la revolución no debe detenerse aquí, debe tomar el poder en sus propias manos.

Ayer, una enorme explosión causó una incalculable destrucción y derramamiento de sangre en la capital libanesa. Esta tragedia era un desastre anunciado, y provocará la ira de las masas contra la camarilla corrupta de la alta sociedad. Sólo la lucha de la clase obrera puede poner fin a esta situación intolerable, escribe Alan Woods.

La madrugada del viernes (3 de enero de 2020), en un acto de suprema arrogancia, la administración Trump llevó a cabo el asesinato del general iraní Qassem Soleimani, así como del principal líder paramilitar iraquí, Abu Mahdi al-Mohandes en el aeropuerto de Bagdad. Una vez más, el imperialismo estadounidense está incrementando la inestabilidad en el Medio Oriente.

De repente, y sin previo aviso, apareció una canción de rap en las redes sociales, producida por tres jóvenes, desconocidos hasta ese momento, y que acumuló millones de vistas en un tiempo récord. La canción se titula "Viva el pueblo", basada en la consigna de la juventud revolucionaria (especialmente notable en las manifestaciones del 20 de Febrero de 2011, el 20F) dirigida contra la consigna monárquica: "Viva el rey". La canción encabeza la lista de los vídeos marroquíes más vistos en YouTube. Esto no tiene precedentes para una canción de agitación, ya que el primer lugar generalmente ha sido ocupado por trivialidades de música pop.

Las protestas surgieron el 15 de noviembre por el racionamiento de combustible y el aumento de los precios en numerosas ciudades de todo el país, que afectaron al menos a 100 ciudades y pueblos antes del 18 de noviembre. Desde entonces, se ha vuelto cada vez más difícil seguir los desarrollos, debido a un cierre de Internet casi total en el país. Amnistía Internacional ha confirmado que al menos 106 personas han sido asesinadas en 21 ciudades diferentes de todo el país, pero estas son sólo víctimas completamente identificadas y confirmadas.

Desde el 1 de octubre, Irak ha protagonizado una serie de protestas masivas y radicalizadas. Primero en Bagdad, extendiéndose rápidamente por todo el país. Las fuerzas armadas y la policía irakíes respondieron con extrema violencia, provocando la muerte de al menos 150 personas (algunas fuentes afirman más de 300) y dejando heridas a más de 6.000. Sin embargo, la brutal respuesta no ha detenido las protestas. Éstas han disminuido desde el 8 de octubre, pero una nueva manifestación nacional está prevista para el 25 de octubre.

Después de una conversación telefónica con el presidente de Turquía, Recep Tayyib Erdogan, el domingo pasado, Donald Trump declaró de inmediato que habían acordado la retirada de las tropas estadounidenses de las zonas kurdas del norte de Siria y dieron la luz verde a una incursión turca. A partir de ayer por la tarde, esta invasión ha comenzado.

Las chispas han estado saltando recientemente entre el gobierno de los Estados Unidos y el régimen iraní. En la noche del 20 de junio, el presidente Trump de Estados Unidos, ordenó ataques con misiles sobre Irán, pero luego los canceló abruptamente. El incidente fue el culmen (hasta el momento) de semanas de tensiones entre los dos gobiernos. El ataque abortado se produjo después de que Irán derribara un dron estadounidense en algún lugar cerca del Estrecho de Ormuz. Los Estados Unidos afirman que el avión no tripulado estaba en el espacio aéreo internacional. Las autoridades iraníes, sin embargo, afirman que el dron estaba dentro del espacio aéreo iraní cuando fue derribado.

Libia se encuentra atrapada por la guerra civil. El general Haftar ha lanzado una ofensiva para echar al presidente Fayez al-Serraj y a su Gobierno del Acuerdo Nacional (GAN), el cual es reconocido por la ONU. La ofensiva comenzó el mismo día en que el secretario general de la ONU, António Guterres, llegó a Trípoli para garantizar una conferencia de reconciliación nacional, programada para el 14 de abril. Su visita fue inútil, tal como lo ha sido la ONU en Libia desde 2011.