Economía

El bloqueo durante una semana del Canal de Suez por parte del carguero Ever Given, ha tenido un gran impacto en la economía internacional: el precio del crudo subió, y hubo un significativo incremento en el coste del transporte de mercancías y en sus precios finales. Este acontecimiento podría tener consecuencias a más largo plazo, con una cadena de efectos difícil de calcular.

A medida que la pandemia de COVID-19 se prolonga hacia su segundo año, continúa exponiendo e intensificando las contradicciones del capitalismo mundial. La locura del nacionalismo de las vacunas demuestra claramente que un sistema basado en la propiedad privada y la división del mundo en Estados-nación antagónicos no está equipado para hacer frente a una amenaza viral que no entiende de fronteras, márgenes de beneficio o estrechos intereses nacionalistas.

El dirigente de la Corriente Marxista Internacional, Jorge Martín, habló en el congreso de Lucha de Clases, sección de la CMI en el Estado español, acerca de la situación mundial que se ha desencadenado con la pandemia del Covid-19, la crisis del capitalismo y las perspectivas revolucionarias que se abren.

Estamos en medio de la época más turbulenta de la historia de la humanidad, la crisis por el COVID-19 ha precipitado una crisis económica sin precedentes en la historia del capitalismo, algunos analistas dicen que es la crisis más profunda en los últimos 300 años.

Los últimos años de turbulencias políticas preocupan a la clase dominante, que se enfrenta a olas de protestas e inestabilidad sin precedentes. Ahora tratan cada vez más desesperadamente de estabilizar la situación mediante el gasto estatal y otras concesiones. Esto se hizo patente en el Foro Económico Mundial el mes pasado.

Ha pasado un año desde que se declaró el COVID-19 como pandemia mundial. Más de dos millones de personas han muerto a causa del virus. Aunque las vacunas que ahora circulan ofrecen un rayo de esperanza para las masas, la crisis está lejos de terminar. El proteccionismo y el "nacionalismo de las vacunas" impiden que millones de personas tengan acceso a estos recursos que salvan vidas ¿Cuándo acabará todo esto?

Desde principios de año, un grupo de operadores de bolsa amateurs, organizados en Reddit, han estado jugando en el mercado contra importantes fondos de cobertura, que habían vendido acciones en corto para GameStop: un minorista de videojuegos con sede en EE. UU. Como resultado, los precios de las acciones de GameStop se han disparado y se tuvo que rescatar a un millonario fondo de cobertura por una suma de $ 2.750 millones.

Alan Woods, editor de marxist.com, analiza el tumultuoso estado del mundo a principios de 2021. El capitalismo está en una profunda crisis. Mientras que un puñado de multimillonarios se enriquece, la gran mayoría está atrapada entre la pandemia del coronavirus y la pobreza. Pero los marxistas se mantienen optimistas. La clase trabajadora y la juventud están empezando a demostrar su fuerza, presagiando las batallas que se avecinan.

A medida que la sociedad comienza a reabrirse, la clase dominante espera una vuelta a la "normalidad". Pero el futuro no se parecerá en nada al pasado. Se avecina una profunda depresión que amenaza con lanzarnos atrás hacia la década de 1930. Debemos luchar por la revolución.

Editorial de Lucha de Clases nº 66 - La economía española experimentará en 2020 el mayor retroceso de todas las economías del mundo desarrollado, un 12,8% según el FMI, frente al 10,2% de la zona euro y el 4,9% de la economía mundial.

Al calor del auge del movimiento feminista y de las luchas contra la opresión de la mujer, sectores de la izquierda y del propio movimiento feminista han vuelto a rescatar la idea del “salario para el ama de casa” y a calificar el trabajo doméstico realizado por el ama de casa como un trabajo “no remunerado” que se ahorran los capitalistas ¿Cuál es la posición del marxismo sobre esto?

Según el informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) del pasado 29 de abril, 1.600 millones de trabajadores del sector informal perderán el 60 por ciento de sus ingresos después de un mes de crisis. En los países más afectados, las tasas de pobreza entre los trabajadores informales aumentarán hasta un 84 por ciento. A medida que la crisis avanza, los trabajadores en situación de precariedad se enfrentan al desastre.

La crisis económica que se está gestando a tiempos acelerados golpea cada vez más fuerte a los sectores populares. La catástrofe a la que se encamina el capitalismo va girando cada vez más el eje del debate político y económico por sobre el eje de la pandemia. Y la situación política puede girar muy rápido en este sentido.

El FMI declaró a principios de abril que hemos entrado en la “peor crisis económica desde la Gran Depresión”. Ayer, su perspectiva fue confirmada tras la publicación de cifras por parte de los EEUU que mostraban una caída del 4,8%. Hoy, las cifras revelan una contracción del 3,8% en el primer trimestre en la Eurozona. La desastrosa gestión de la pandemia del coronavirus ha agudizado una crisis que ya se estaba gestando.

La producción mercantil es inherente al capitalismo, se produce para el mercado y para obtener la tasa de beneficios más alta posible. Ese es el leitmotiv en todos los sectores productivos, no se trata ni de satisfacer las necesidades vitales o sociales de la humanidad, ni tampoco de mejorar o cuidar la salud del homo sapiens.

La pandemia que se extiende por todo el mundo ha desencadenado una recesión mundial. La clase dominante está tratando de encontrar los medios para amortiguar este golpe salvaje a la economía. En su desesperación, están rompiendo todas las reglas que han dirigido su política durante los últimos 80 años. El sistema capitalista se enfrenta a la peor crisis de su historia.

Hace tres semanas, Trump anunció aranceles por $200 mil millones de dólares a las importaciones desde China. El anuncio fue recibido con protestas de parte de los chinos, así como por grandes empresas en los Estados Unidos. China respondió con aranceles sobre otros $60 mil millones de importaciones desde los Estados Unidos. Esta guerra com

Las expectativas en la reciente reunión del G7 no eran altas, pero el resultado fue incluso peor de lo esperado. Por primera vez, el G7 terminó sin una declaración conjunta, y con Trump arremetiendo contra Canadá y la UE. La cumbre en Corea del Norte, por otro lado, terminó con todas las sonrisas y una declaración conjunta que prometía paz, desnuclearización y seguridad.

Después de imponer fuertes tarifas en los paneles solares, lavadoras, acero y aluminio, Trump está ahora buscando pelea con China. Sus últimas propuestas apuntan a exportaciones chinas por valor de 60.000 millones de dólares y amenazan con una guerra comercial entre las dos mayores economías del mundo.